La presentación de informes ESG se ha convertido en un reto fundamental para todas las organizaciones, sometidas a rápidos cambios normativos, a unas expectativas cada vez mayores por parte de clientes e inversores, y a la necesidad de actuar con eficacia para impulsar la transformación sostenible. La diversidad de entidades, la complejidad de los datos y la anticipación de los requisitos futuros hacen que la estructuración y la fiabilidad de la información no financiera, junto con una gobernanza bien fundamentada, sean imprescindibles para garantizar el cumplimiento normativo, poner en valor el rendimiento y apoyar a todas las áreas de negocio de la empresa a largo plazo.